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Real State
Una característica notable entre los edificios de El Cangrejo construidos en la década de 1970 es la abundancia de nombres femeninos. Los arquitectos de la época solían rendir tributo a sus esposas e hijas con este gesto. Al elegir Amara para este proyecto, un nombre femenino que significa “eterno” e “inmortal”, trajimos este recurso al presente, conectando con tanto con el aspecto histórico como con la esencia atemporal de El Cangrejo.
El diseño de Amara se basa en un estudio de la evolución cultural de El Cangrejo. En ese sentido, la sala de experiencias dentro de este proyecto busca rescatar la esencia del arte y la creatividad del barrio, ofreciendo un espacio desarrollado en colaboración con artistas y artesanos panameños. En Amara, cada componente, desde el mobiliario, las piezas decorativas, los materiales y técnicas, se combinan para crear ambientes que rinden tributo al legado de El Cangrejo.






